martes, 22 de noviembre de 2011

¿Cómo ganamos al Madrid?

La pregunta del millón. Salvo debacle (como la derrota ante el Levante) o actuación extraña (el 0-0 en el Sardinero) está claro que nadie ha dado con la tecla de vencer al Real Madrid, al Madrid de la segunda temporada de Mou, la que más le suele gustar al portugués.
¿Qué hacer ante un equipo que juega mucho, muchísimo mejor que el tuyo?, hasta ahora pocos habían dado con la fórmula para frenar al Barça, Bielsa fue el último, un esfuerzo sobrehumano y kilómetros y ganas de más han solido ser el talón de aquiles (mejor dicho, un trocito de él) de los hombres de Pep. Pero ¿Y con el Madrid?
Salir a jugarle al ataque al Madrid, como al Barcelona, suele ser un acto suicida que no ha salido bien muchas veces; quedarse encerrado no es mucho más esperanzador, y ahí llegamos a la fórmula: Correr, correr y correr mucho más que el equipo que maneja el balón mejor que tú ya sea por exceso de talento o por tener un mejor día; pero claro, eso con el Madrid...
Por mucho que un equipo se esfuerce, es difícil correr más que los blancos. Mourinho ha cogido a una plantilla de una clase y un talento altísimas y los ha puesto a trabajar como hormigas obreras, ¿resultado? juegan mejor que el que quiere jugarles, y corren más que el que sale a lucharles el partido.
El Madrid se ha convertido en un equipo grande que trabaja como uno pequeño. Para ser más concretos, el trivote que trabajó en Mestalla el pasado fin de semana (Lass, Xabi y Khedira) fue de todo menos defensivo, presionó arriba y ahogó la salida de balón convirtiéndose en una locomotora en el centro del campo, difícil ganar a estos tres corriendo.
Entonces, si no es corriendo, si no es jugando bien, si no es encerrándose... ¿Cómo ganamos al Madrid? el fútbol nos da sorpresas, y seguro que veremos quien (al menos) le ponga en apuros en próximas contiendas.

martes, 27 de septiembre de 2011

Lo esperado

El mundial de ciclismo en ruta se resolvió de manera esperada y sin sorpresas, el británico de la isla de man Mark Cavendish máximo favorito al triunfo se alzó con la medalla de oro en un recorrido de 266km marcado por las escapadas en los primeros kilómetros de la carrera.

De los nuestros Pablo Lastras y José Joaquín Rojas fueron los más activos durante la etapa, las opciones de Luis León se desvanecieron al verse involucrado en una caída que dividió el pelotón en varias partes. Con la carrera ya avanzada y tras un gran trabajo del equipo británico el pelotón llegó compacto al sprint masivo donde cavendish es letal y casi nunca falla, flecha hizo un gran esfuerzo y consiguió colocar a Freire en las posiciones delanteras pero los últimos 500 metros no puedo avanzar y el sueño de hacerse con su cuarto mundial no pudo hacerse realidad.

A la superioridad de Cavendish y su oro le acompañaron en el pódium Matthew Goss (Plata) y André Greipel (Bronce) el alemán le arrebato el metal a Fabián Cancellara en la foto finish.

Javi Martín

A la final, en equipo

La fuerza de un conjunto reside en su capacidad para no depender de sus estrellas y ser un bloque sólido, con mentalidad ganadora y que pueda ganar a cualquier combinado si se trabaja adecuadamente. El tenis es un deporte de corte claramente individual, pero que encuentra en la Copa Davis un lugar en el que la fuerza de un equipo alcanza un nivel superlativo. España ha aprendido a ganar sin su estrella. En el recuerdo de todos está esa victoria en la final de Mar de Plata ante Argentina, en la que unos problemas físicos impidieron que Rafa Nadal liderase al equipo entrenado en aquel entonces por Emilio Sánchez Vicario.

Pero en la Copa Davis, como en cualquier otro deporte colectivo, el grupo necesita sentir que alguien da un paso adelante, que alguien carga con un poco más de peso que el resto. En aquella ocasión emergió un genial Fernando Verdasco, que en esa ocasión demostró el gran jugador que puede llegar a ser y que sólo él parece empeñado en dilapidar con sus constantes fallos de concentración. Pero ese es otro asunto.

En esta ocasión no se necesitaron inventos, Rafa estaba aquí. Lastrado por la reciente celebración del US Open, y fatigado mentalmente tras una nueva derrota en una final ante Novak Djokovic, Nadal se presentó en Córdoba para ponerse a disposición del entrenador. Si se encontraba bien, estaba dispuesto a asumir la responsabilidad de liderar al equipo y llevarlo hacia la final de la Copa Davis.

El seleccionador nacional, Albert Costa, no dudo ni un instante y Rafa salió a la pista para abrir la eliminatoria ante el siempre peligrosos Richard Gasquet. Pero desde luego el peligro de Gasquet se esfumó en cuanto Nadal comenzó a abrir el juego y moverle de lado a lado, sin excesivo esfuerzo sólo repartiendo sus golpes con ese efecto diabólico que Rafa imprime a las bolas y que en tierra batida sólo Djokovic ha sido capaz de dominar. En cuanto Nadal se puso con 4-3 en el primer set, el partido se había terminado. A partir de ahí, un parcial de 14 juegos a 1 dieron a España el primer punto de las semifinales (6-3,6-0,6-1). Alguien que no hubiese visto nunca a Gasquet no le habría colocado entre los 100 primeros del ranking. Su falta de actitud durante el partido, desmoralizado y con los brazos caídos, demuestran lo que no tiene que ser un jugador de tenis.

Todo parecía indicar que el siguiente partido iba a ser más reñido, “como no es Nadal estará más reñido” parecía pensar la gente. Desde luego todos lo pensamos. Y una vez más David Ferrer nos calló a todos. Un hombre capaz de liderar a cualquier selección del mundo, y que en España vive a la sombra de Nadal, pero que en la Davis se multiplica. 6-1 6-4 6-1, de nuevo sin opciones para Francia, con un Gilles Simón que se encontro jugando contra una parede que devolvía todo y que con su derecha martilleó al galo hasta dejarlo exhausto.

España concluía la primera jornada sin desgaste y con un 2-0 en el marcador.

Y así, borrachos de victoria, llegó la selección al partido de dobles del sábado. El que ha sido nuestro gran handicap en la historia de la Davis pero que había encontrado en Verdasco y López a una pareja de continuidad, se reveló como el viejo fantasma del tenis español. Ninguno de nuestros jugadores estuvo fino, López desacertado y sin explotar su saque, Verdasco en uno de esos días que parece un amateur. Esta temporada esos días son demasiado habituales, una lástima pues es un jugador con calidad de sobra para estar instalado entre los diez primeros del ranking cómodamente. Llodra, probablemente el mejor doblista del mundo, y Tsonga tampoco ayudaron a que las cosas fueran mejor. Una compenetración perfecta y muy inteligente a la hora de aprovechar los fallos del rival. Fueron un ciclón para los nuestros (1-6 2-6 0-6).

El gran partido de Tsonga llevó a los franceses a recurrir a él como última esperanza. El hombre que había sido verdugo de Roger Federer en Wimbledon y en el US Open, feudos tradicionales del suizo, también podía ganar en su terreno a Nadal. La posibilidad de que así fuese fue disipada por Rafa con rotundidad, 6-0 en el primer set, y con continuidad para cerrar un partido fantástico (6-0 6-2 6-4). España estaba clasificada para su octava final de Copa Davis donde se medirá a Argentina, con quien se ha enfrentado ya en tres ocasiones en la historia de la competición, siempre con victoria.

Los problemas físicos de Djokovic allanaron el camino de la selección albiceleste ante serbia que, en cualquier caso, siempre es un rival temible. La final se jugará en España, y por tanto en tierra batida, lo que incrementa nuestras posibilidades, aunque aún no se conoce la ciudad donde se celebrará. Madrid, Sevilla y Valencia parecen las opciones más serias.

Sea donde sea, necesitamos a todo el equipo. Necesitamos que Nadal centre lo que queda de temporada en preparar esta final, ya que en la competición individual sólo la Master Cup de Londres queda pendiente como gran cita del calend
ario. Necesitamos a un David Ferrer que si está bien físicamente es capaz de ganar a cualquiera. Necesitamos compenetración en nuestra pareja de dobles, a Feliciano fin en el saque y en la volea como él sabe, y necesitamos ver de nuevo la magia de Verdasco, esa magia que hace ya tres años sirvió para derrotar a Argentina en su propia casa. Esta vez jugamos en casa, esperemos que la ensaladera se quede también con nosotros.


Víctor Ruiz

viernes, 23 de septiembre de 2011

Mundiales 'light'

Este fin de semana tenemos los mundiales de ciclismo en ruta, la ciudad de Copenhague será la encargada de albergar la última gran prueba antes de finalizar el año con las tres grandes ya finiquitadas. Tras un gran año del equipo Euskaltel, parece de risa que ninguno de sus integrantes acuda a la selección, este dato confirma mi desagrado con el equipo con el que España intentará vencer a los hombres fuertes del pelotón. Los 8 gregarios que en principio llevarà Oscar Freire (capitán del equipo) serán los siguientes: Juan Manuel Gárate (Rabobank), Imanol Erviti (Movistar), Luis León Sánchez (Rabobank), Vicente Reynés (HTC), Pablo Lastras (Movistar), Carlos Barredo (Rabobank), José Joaquín Rojas (Movistar) y Juan Antonio Flecha (Sky).Nuestras opciones reales pasan por olvidar lo que fue Freire y recordar que a sus 35 años ya no está tan fresco como para dominar 260km, el recorrido se antoja favorable para Rojas y Barredo; ambos deberían ser nuestras bazas para la ruta. Entre los favoritos faltan hombres tan importantes en el pelotón mundial como Alberto Contador o Andy schleck, pero entre los que si estarán me decanto por Cavendish y Hagen, sin olvidar a hombres como Hushovd y Cancellara. Antes de terminar cabe mencionar la exhibición de Tony Martin en la prueba CRI destrozando al propablemente mejor contrarrelojista de todos los tiempos (Fabián Cancellara) y rodando en una media de 52km/hora. Sin duda una proeza al alcance de muy pocos.

Javi Martín

martes, 5 de julio de 2011

Muchos Messis, ningún Xavi

Desde que cogió las riendas del equipo tras el mundial de Sudáfrica, Batista tiene muy claro que su Argentina tiene que jugar como el Barça. Con mucha teoría en ello pero con poco trabajo de campo se presentó la albiceleste a su cita crucial, el debut en la Copa América de la que Argentina es anfitrión. En los preparatorios, Batista jugó con hombres que ni siquiera iban a formar parte del plantel final de la competición, como Marco Ruben o Pablo Piatti. Su idea era eliminar el '9' y jugar con tres puntas abiertos que imitaran las funciones de Villa y Pedro (a priori Tévez y Lavezzi), ya que contaba con el mejor cromo de la colección, el Balón de Oro, Leo Messi.

En su cabeza, el equipo era pura fantasía, pero al 'Checho' se le ha emborronado el boceto cuando lo ha llevado al césped. Durante el Argentina-Bolivia inaugural de la Copa América 2011 se vió a un equipo desdibujado con Cambiasso y Banega haciendo las veces de Xavi e Iniesta y Mascherano como eje defensivo por delante de los centrales. Lo que pasa es que Batista había visto muchas veces la película pero no sabía como explicarla. Mascherano bajaba a recibir entre los centrales, todo muy Barça, pero éstos no se abrían a las bandas y los laterales no subían, por lo que no había ningún avance, ¿resultado? Messi bajando hasta su campo para ponerse en contacto con un balón, que se empeñó en subir conduciendo hasta el final del partido, actitud que se contagió a sus compañeros, Tévez, Lavezzi o Banega, que abandonó sus funciones como creador para intentar la heróica en repetidas ocasiones sin éxito. Todos querían ser Messi, pero para jugar como el Barça se necesita algo más, un Xavi por ejemplo, y Argentina no tiene nada parecido.

Entregarse a los ataques directos con Di María y Agüero le salió mejor en la segunda parte. Y es que Batista quería jugar como el Barça, pero salvó el partido jugando como el Madrid.

lunes, 13 de junio de 2011

Neymar y Robinho; Robinho y Neymar


Como si de un comportamiento cíclico se tratara, ya tenemos a todos los clubes europeos suspirando por la nueva perla brasileña del momento, Neymar. Ya nos llegan vídeos y más vídeos de los momentazos del prodigio más reciente del país de la samba. El nuevo astro domina las artes de sus predecesores: las eternas bicicletas, pisoteo del balón digno del fútbol sala, la continua filigrana, la búsqueda de el genio en cada jugada, del más difícil todavía, etc. Artes que no mucho antes que él deslumbraban el viejo continente provenientes esta vez de su compatriota, Robson da Souza. Robinho, para los amigos.
Robinho ya ha hecho su particular tour por Europa, ha jugado en clubes punteros de las tres grandes ligas, y ha pasado sin pena ni gloria por todas ellas. Como buen brasileño, Robinho tuvo salidas de tono, declaraciones desafortunadas, juergas nocturnas y todo ello combinado con un rendimiento en el campo más que cuestionable. Una pataleta propia de un jugador infantil dio pié a que el jugador abandonara el Real Madrid, cuando se enrabietó porque el conjunto blanco quería incorporar a Cristiano Ronaldo, algo que él se tomó como un insulto a su papel en el club. A partir de ahí debacle; llega a un City recién 'jequeado' a liderar un proyecto que actualmente se ha consumado con su marcha. Los entrenadores acabaron por no querer verlo ni en pintura y volvió cedido a Brasil con tan solo 26 años y tras cuatro años de su aventura en la élite mundial.
Volvió del Santos para ser repudiado una vez más por el City, (como he dicho antes, Roberto Mancini no quería verlo ni en pintura) y acabar en el A.C. Milan, donde recitó su frase preferida en las presentaciones: "Vengo al [inserte equipo aquí] para ser el mejor jugador del mundo"
Ha ganado el Scudetto liderando a un equipo de viejas glorias y desechos de la gloria como Cassano e Ibrahimovic, y capitanea una selección brasileña en franca decadencia.
Una selección, la brasileña, que tiene depositadas precisamente en Neymar sus esperanzas de crecimiento tras los fiascos del mencionado Robinho y de Kaká, pero ¿Quién es Neymar?
Neymar Da Silva Santos es el prototipo de jugador brasileño habilidoso, desbordante y genial. Aunque también tiene en su ADN canarinho la capacidad de sus compatriotas de sacar de quicio a sus entrenadores y faltar al orden y a la disciplina. Pese a su juventud (cumplió 19 años en febrero), Neymar ya ha protagonizado molestas situaciones en su club, el Santos; como fallar un penalty a lo Panenka



O enfadarse en mitad de un partido y no pasarla más



Neymar ya viene 'robinhizado' de serie, ni siquiera le ha hecho falta nadar en el dinero de los grandes clubes europeos para tener una arrogancia y una irreverencia propia de aquel que lo ha ganado todo, pero imbuída en alguien que no ha ganado nada.
Peligroso fichaje para aquel que lo aborde por su mala cabeza, necesita de un entrenador con una personalidad fuerte, lo necesita él, y lo necesita el fútbol, para que todos podamos disfrutar de este maravilloso jugador que puede marcar una época.